La pasión no garantiza el éxito pero le da sentido al camino.

La pasión no garantiza el éxito… pero quizás sí algo más importante.
Hace unos días escuché una frase de Guillermo Francella en un discurso y se me quedó dando vueltas en la cabeza. “La pasión no garantiza el éxito… pero le da sentido al camino.” Y cuanto más la pienso, más siento que también habla del malambo.
Porque hay algo que mucha gente no entiende de este mundo. Desde afuera, algunos creen que el malambo se trata solamente de zapatear fuerte. De competir. De ganar. De impresionar arriba de un escenario. Pero los que realmente pasaron años dentro de esto saben que no funciona así.
El malambo tiene momentos hermosos. Pero también tiene frustración. Cansancio. Soledad. Dudas. Tiene ensayos donde nada sale. Tiene escenarios donde uno siente que dejó todo… y aun así no alcanza. Tiene sacrificios que casi nadie ve.
Y sin embargo, muchos seguimos. ¿Por qué?
Porque hay algo más profundo que el resultado. La pasión. No una pasión romántica. No la pasión de las redes sociales. No la pasión de las frases lindas. Hablo de esa pasión que aparece cuando ya no hay aplausos. Cuando nadie te llama. Cuando no estás motivado. Cuando sentís que todo cuesta el doble. Ahí es donde uno descubre si realmente ama esto.
Y lo más curioso es que muchas veces el malambo no devuelve exactamente lo que uno esperaba. No siempre devuelve dinero. No siempre devuelve reconocimiento. No siempre devuelve títulos.
Pero a veces devuelve algo distinto. Identidad. Dirección. Carácter. Personas. Historias. Una forma de vivir.
Con los años entendí que muchos de los momentos más importantes no fueron necesariamente los triunfos. Fueron los procesos. Las horas de ensayo. Las charlas. Los viajes. Los errores. Las veces que hubo que empezar de nuevo.
Porque quizás el verdadero valor del malambo no está solamente en llegar. Está en quién te convierte durante el camino.
Y sí… la pasión no garantiza el éxito. Pero hay personas que aun sabiendo eso… igual eligen seguir.
Y quizá ahí exista algo mucho más fuerte que el éxito mismo.
Escuchar el podcast EL MALAMBO SEGUN CRISTIAN MALDONADO
